No sé si el poema viene antes o después del viaje. Si el asombro es la forma en que se mira o si la forma en que se mira determina el asombro. Lo que sí sé es que cada viaje me reconstruye, me vuelve a construir desde el otro, desde su mirada, desde su lenguaje. Viajar se vuelve poema.


domingo, 3 de julio de 2016

Gardey


-Y ustedes, dónde van a comer, no me diga un lugar turístico de esos que nos matan a los de que venimos un fin de semana, dígame el lugarcito donde van a comer los que son de acá, donde van con su familia porque saben que se come bien.
-Ah, nosotros comemos en casa, ahí se come bien, el resto no sé,  no vamos a comer afuera.

(Recién llegada, diálogo con un hombre en Tandil, provincia de Buenos Aires)


-Junio 2016-

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