No sé si el poema viene antes o después del viaje. Si el asombro es la forma en que se mira o si la forma en que se mira determina el asombro. Lo que sí sé es que cada viaje me reconstruye, me vuelve a construir desde el otro, desde su mirada, desde su lenguaje. Viajar se vuelve poema.


domingo, 3 de julio de 2016

Misiones

Lo mejor del recorrido hasta llegar a la garganta del diablo: el tren abriéndose paso entre las mariposas de alas azules y fucsias, azules y rojas, azules y negras, blancas y rojas, pequeñas y caóticas como copos de nieve, solo que yendo desde abajo hacia arriba.


-Julio 2015-



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