No sé si el poema viene antes o después del viaje. Si el asombro es la forma en que se mira o si la forma en que se mira determina el asombro. Lo que sí sé es que cada viaje me reconstruye, me vuelve a construir desde el otro, desde su mirada, desde su lenguaje. Viajar se vuelve poema.


domingo, 3 de julio de 2016

Tandil

El polvito que tienen los salamines y los quesos se llama emplume. Cuanto más emplume tenga, mejor. Mirá lo que aprendí en Tandil, ah.



-Junio 2016-

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